
Tras la tormenta siempre llega la calma, por eso hasta que no ha pasado la tormenta emocional, de mi debut carnavalero, no ha llegado la calma y el momento de reflexión.
Lo primero dar las gracias, a todos aquellos que estuvieron en el teatro, por sus risas y aplausos, síntoma de que gustamos a los asistentes, y lo segundo y principal es darle las gracias a mis compañeros, porque son los artífices del subidón tan grande del que todavía no he bajado, si me tuviese que quedar con un momento de tantísimos, como los que viví el domingo, me quedo con el momento de la caída del telón, de los abrazos, besos y lágrimas, fruto del trabajo de todos estos meses.
Pero si a alguien debo estos momentos dulces, es sin duda a Asun, mi mujer.
Xosé Andrés.
Lo primero dar las gracias, a todos aquellos que estuvieron en el teatro, por sus risas y aplausos, síntoma de que gustamos a los asistentes, y lo segundo y principal es darle las gracias a mis compañeros, porque son los artífices del subidón tan grande del que todavía no he bajado, si me tuviese que quedar con un momento de tantísimos, como los que viví el domingo, me quedo con el momento de la caída del telón, de los abrazos, besos y lágrimas, fruto del trabajo de todos estos meses.
Pero si a alguien debo estos momentos dulces, es sin duda a Asun, mi mujer.
Xosé Andrés.
